Por qué hace fresco en agosto en Andalucía: la borrasca que nos trae aire frío

Os explicamos por qué seguimos disfrutando de temperaturas frescas en pleno agosto gracias a una borrasca atlántica, y cuándo volverá el calor típico del verano andaluz.

Por qué hace fresco en agosto en Andalucía: la borrasca que nos trae aire frío

Seguimos disfrutando de temperaturas muy agradables e incluso realmente frescas en muchos puntos de Andalucía debido al paso de varios centros de bajas presiones por el noroeste de la Península. Una situación típicamente otoñal en pleno mes de agosto. Cuando una borrasca se acerca, arrastra el aire cálido que va siempre en su parte delantera hacia zonas más orientales (en este caso Italia, por ejemplo) y después, nos llega el reemplazo por el aire frío y la bajada de temperaturas por nuestras latitudes. Os explicamos cómo funciona este fenómeno meteorológico y cuándo volverá el calor veraniego a nuestra tierra.

Qué es una vaguada fría y por qué nos afecta en verano

La imagen que acompaña este artículo muestra con claridad dos masas de aire completamente opuestas sobre Europa. A la izquierda, en azul intenso, tenéis la vaguada fría (una bolsa de aire frío en altura que desciende desde latitudes más septentrionales) situada sobre el Atlántico y las Islas Británicas. A la derecha, en tonos rojizos, observáis la dorsal cálida (una cresta de aire caliente que asciende desde el sur) posicionada sobre Italia y el Mediterráneo oriental.

Esta configuración atmosférica explica perfectamente por qué nosotros estamos frescos mientras que en el Mediterráneo oriental sufren temperaturas extremas. La borrasca que tenemos al oeste empuja aire frío hacia la Península Ibérica, mientras que el aire cálido que teníamos hace unos días ha sido desplazado hacia el este. Es como si la atmósfera jugara al ajedrez con las masas de aire, moviéndolas de un lado a otro del tablero europeo.

Las líneas que veis en el mapa son isohipsas (líneas que unen puntos de igual altura geopotencial a 500 hPa, aproximadamente a 5.500 metros de altitud), y los números indican decámetros. Cuanto más bajos son estos valores, más frío está el aire en altura. Fijaos que sobre el Atlántico tenemos valores de 561-564 decámetros, mientras que sobre Italia superan los 588 decámetros. Esta diferencia de más de 240 metros en la altura de la misma presión atmosférica nos indica una diferencia térmica brutal.

Temperaturas por debajo de lo normal para agosto en Andalucía

Mañana jueves y en la madrugada del viernes las temperaturas bajarán aún más, alcanzando los valores más frescos de este episodio. En zonas de interior como la Subbética cordobesa, la Serranía de Ronda o las sierras de Cazorla y Segura, las mínimas podrían situarse entre los 12 y 16 grados, cifras más propias de finales de septiembre que de mediados de agosto.

En las capitales andaluzas también notaréis este descenso térmico. Sevilla rondará los 18-20 grados en las madrugadas, Córdoba los 17-19 grados, y Granada podría bajar hasta los 15-17 grados. Las máximas diurnas tampoco subirán demasiado: en muchas localidades del interior no superaremos los 28-30 grados, cuando lo normal para estas fechas sería estar en torno a los 35-37 grados.

La excepción, como siempre en estos casos, la encontramos en las zonas más cercanas al Mediterráneo. Málaga capital, la Costa del Sol, la Axarquía y la costa de Granada mantienen temperaturas más cercanas a la normalidad, con máximas de 30-32 grados, gracias a la influencia del mar que actúa como regulador térmico y a que están más alejadas del núcleo de la masa de aire frío.

Cuándo volverá el calor típico del verano andaluz

La pregunta que todos os hacéis es: ¿hasta cuándo durará este respiro del calor? Pues bien, os informamos de que a partir del fin de semana comenzará una transición gradual hacia temperaturas más veraniegas. La vaguada fría se irá desplazando hacia el este y permitirá que una nueva dorsal cálida se instale sobre la Península Ibérica desde el suroeste.

Durante el sábado y el domingo las temperaturas subirán progresivamente, recuperando entre 3 y 5 grados respecto a los valores actuales. Sin embargo, no será hasta la semana que viene, especialmente a partir del martes o miércoles, cuando volveremos a valores típicamente estivales. Entonces sí que recuperaremos las máximas de 35-38 grados en el Valle del Guadalquivir, 32-35 grados en las campiñas y 30-33 grados en las zonas costeras.

Este retorno del calor será gradual y no brusco, lo cual es una buena noticia. No esperamos una ola de calor inmediata, sino una normalización de las temperaturas propias de agosto en Andalucía. Eso sí, después de estos días tan frescos, el contraste térmico se notará especialmente en nuestros cuerpos, que se han acostumbrado a estas condiciones más suaves.

Por qué se producen estas situaciones atípicas en verano

Muchos de vosotros os preguntaréis por qué en pleno agosto, cuando se supone que deberíamos estar en el pico del calor estival, nos llegan estas masas de aire fresco. La respuesta está en la circulación atmosférica general y en las ondulaciones del chorro polar (la corriente de vientos muy intensos que circula a gran altura y que separa las masas de aire frío del norte de las cálidas del sur).

Durante el verano, el chorro polar normalmente se retira hacia latitudes más septentrionales, dejando a la Península Ibérica bajo la influencia de las altas presiones subtropicales que traen el calor. Sin embargo, cuando el chorro se ondula mucho y desciende en latitud, puede arrastrar bolsas de aire frío hasta nuestras latitudes, creando estas situaciones atípicas pero no excepcionales.

De hecho, en Andalucía tenemos varios precedentes de veranos con episodios frescos similares. Lo que hace especial a este episodio es su intensidad y duración: llevamos ya varios días con temperaturas claramente por debajo de la media, y la sensación de frescor ha sido notable, especialmente por las noches y primeras horas de la mañana.

Cómo aprovechar estos días antes del retorno del calor

Desde Andalmet os animamos a disfrutar de estos últimos días de temperaturas agradables. Es el momento perfecto para hacer esas actividades al aire libre que en pleno verano resultan agobiantes por el calor: rutas de senderismo por nuestras sierras, visitas a monumentos sin sofocones, o simplemente paseos por nuestros pueblos y ciudades sin necesidad de buscar constantemente la sombra.

En las zonas de interior, las noches son ideales para dormir con las ventanas abiertas sin necesidad de aire acondicionado, lo que además supone un ahorro energético considerable. En las zonas de costa, el baño en el mar sigue siendo muy agradable porque la temperatura del agua se mantiene cálida (22-25 grados), pero sin el agobio del calor extremo en la arena.

También es un buen momento para ventilar bien las casas, especialmente durante las primeras horas de la mañana cuando el aire está más fresco. Aprovechad para renovar completamente el aire de vuestros hogares antes de que vuelvan las temperaturas altas que nos obligarán a cerrar ventanas y persianas durante las horas centrales del día.

Conclusión: lo que debéis recordar

Este episodio de temperaturas frescas en pleno agosto es consecuencia de una configuración atmosférica con una vaguada fría atlántica que nos ha traído aire más fresco de lo habitual. Mañana jueves y la madrugada del viernes serán los momentos más frescos, con temperaturas claramente por debajo de la media. A partir del fin de semana comenzará una subida gradual que nos devolverá a valores más típicos del verano andaluz durante la próxima semana.

Os recomendamos aprovechar estos días para actividades al aire libre y para ventilar bien vuestras casas. Si tenéis dudas sobre si es buen momento para hacer deporte al aire libre con estas temperaturas tan agradables, podéis consultar nuestra herramienta para decidir si hacer deporte, que os ayudará a planificar vuestras actividades según las condiciones meteorológicas. Disfrutad de este respiro veraniego, que el calor típico de agosto volverá pronto a nuestra tierra.