La primera bajada de temperaturas otoñal llegará la próxima semana con la entrada paulatina de masas de aire más frescas
La próxima semana llega el cambio que muchos esperábamos: una potente borrasca atlántica desplazará el aire cálido y traerá temperaturas más propias del otoño a toda Andalucía, aunque sin llegar al frío.
La primera bajada de temperaturas otoñal llegará la próxima semana con la entrada paulatina de masas de aire más frescas
Os informamos de que la próxima semana viviremos el primer cambio importante del otoño en Andalucía. Después de semanas aguantando temperaturas muy por encima de lo normal para estas fechas, una potente borrasca atlántica se encargará de remover toda esa masa de aire cálido que llevamos soportando y traernos vientos más frescos desde el norte. Eso sí, no os vayáis a creer que vais a sacar ya los abrigos del armario: hablamos de temperaturas normales para finales de septiembre, no de frío invernal. Pero al menos podremos despedirnos del calor intenso que tanto nos ha castigado este mes.
La borrasca atlántica que cambiará el patrón meteorológico
El protagonista de este cambio será una profunda borrasca que se formará en aguas del noroeste peninsular. Este sistema de bajas presiones (una zona donde el aire pesa menos y tiende a ascender) actuará como una auténtica escoba atmosférica, barriendo toda esa masa de aire tropical que tenemos instalada sobre la península desde hace semanas. La borrasca girará en sentido contrario a las agujas del reloj, como todas las bajas presiones en el hemisferio norte, y empujará ese aire caliente hacia el este, concretamente hacia Italia y el Mediterráneo central.
Lo interesante de este proceso es que la borrasca no solo desplazará el aire cálido, sino que abrirá la puerta a masas de aire más frescas procedentes del Atlántico norte. Estas masas de aire, que han pasado sobre aguas más frías, llegarán a Andalucía de forma paulatina a partir del lunes o martes de la próxima semana. No será un cambio brusco de un día para otro, sino una transición gradual que notaréis especialmente en las temperaturas máximas.
Cómo afectará el descenso térmico a las distintas zonas de Andalucía
La bajada del termómetro no será homogénea en toda nuestra tierra. Las zonas del interior y del valle del Guadalquivir serán las que experimenten el descenso más acusado. En ciudades como Sevilla, Córdoba o Jaén, que estos días han estado rozando o superando los 35°C, las máximas bajarán hasta los 26-28°C a mediados de la próxima semana. Un alivio considerable, aunque todavía lejos de los 23-24°C que serían más propios de estas fechas.
En las zonas de montaña como la Serranía de Ronda, la Subbética cordobesa o las sierras de Cazorla y Segura, el cambio será aún más notable. Aquí las máximas podrían quedarse en torno a los 20-22°C, y las mínimas bajarán de los 15°C en muchos puntos. Por fin volveremos a tener esas mañanas frescas tan características del otoño andaluz, perfectas para abrir las ventanas y ventilar bien las casas.
El litoral mediterráneo, como casi siempre en estos casos, será la excepción. La Costa del Sol, la Costa Tropical granadina y el litoral almeriense mantendrán temperaturas más suaves gracias a la inercia térmica del mar Mediterráneo (el agua del mar tarda mucho en enfriarse y actúa como regulador térmico). Aquí las máximas se quedarán en torno a los 28-30°C, solo 2-3 grados menos que ahora. Los que vivís en estas zonas tendréis que esperar un poco más para notar el otoño de verdad.
¿Vendrán lluvias con este cambio de patrón?
Esta es la pregunta que todos nos hacéis cuando anunciamos la llegada de una borrasca, y la respuesta es: depende. La borrasca traerá inestabilidad atmosférica (condiciones favorables para que se formen nubes y precipitaciones), pero la cantidad de lluvia dependerá de varios factores que aún están por concretarse. Lo que sí podemos adelantaros es que el oeste de Andalucía, especialmente Huelva y Cádiz, tiene más probabilidades de ver algunas precipitaciones, aunque probablemente sean débiles o moderadas.
En las provincias orientales (Granada, Almería, Jaén) las posibilidades de lluvia son menores, aunque podrían formarse algunas tormentas aisladas en zonas de montaña por la tarde. El problema es que seguimos arrastrando un déficit de precipitaciones importante desde la primavera, y este episodio no será suficiente para revertir la situación. Necesitamos que se active de verdad el patrón atlántico (la llegada frecuente de borrascas desde el océano) para empezar a recuperar los niveles normales de lluvia.
Vientos del norte y noches más frescas: lo que notaréis primero
Antes incluso de que bajen las temperaturas máximas, notaréis el cambio en el viento. A partir del domingo o lunes, los vientos del sur y suroeste que hemos tenido estos días (responsables de traer aire cálido desde África) serán sustituidos por vientos del norte y noroeste. Estos vientos, conocidos como tramontana en algunas zonas del Mediterráneo, traerán aire más seco y fresco desde el Atlántico.
Las noches serán lo primero que cambie. Mientras que estos últimos días muchos habéis tenido que dormir con el ventilador o el aire acondicionado porque las mínimas no bajaban de 22-23°C, la próxima semana las temperaturas nocturnas descenderán hasta los 16-18°C en el interior y los 18-20°C en la costa. Por fin podréis abrir las ventanas por la noche y dormir con algo más de frescor, aunque todavía no necesitaréis la manta.
En zonas de montaña como Grazalema, Sierra Nevada o los Alcornocales, las mínimas podrían bajar incluso de los 12-13°C en los puntos más altos. Si tenéis pensado hacer alguna ruta de senderismo por estas zonas, llevad una chaqueta fina para las primeras horas de la mañana.
El contexto climático: por qué este calor tardío no es normal
Aunque la bajada de temperaturas sea bienvenida, conviene poner este episodio en contexto. Lo normal es que a finales de septiembre las temperaturas máximas en Andalucía estén entre 24-27°C en el interior y 26-28°C en la costa. Sin embargo, llevamos toda la segunda quincena del mes con valores 5-8°C por encima de lo habitual, rozando o superando los 35°C en muchas localidades. Este calor tardío es consecuencia de un patrón de circulación atmosférica anómalo, con un anticiclón (zona de altas presiones) muy persistente sobre la península que ha impedido la entrada de aire fresco.
La pregunta que muchos os hacéis es: ¿volverá el calor después de esta bajada? Es difícil saberlo con certeza más allá de 7-10 días, pero las tendencias apuntan a que este cambio podría ser más duradero que otros que hemos visto este mes. La borrasca atlántica parece que abrirá la puerta a un patrón más dinámico, con más borrascas y menos bloqueos anticiclónicos. Eso no significa que vayamos a tener un otoño frío, pero sí que las temperaturas deberían estabilizarse en valores más cercanos a la normalidad.
Conclusión: lo que debéis recordar
La próxima semana marca el inicio del otoño meteorológico de verdad en Andalucía. Una potente borrasca atlántica desplazará el aire cálido que llevamos soportando y traerá vientos más frescos del norte, con un descenso de temperaturas especialmente notable en el interior. Las máximas bajarán 6-8°C en zonas como el valle del Guadalquivir, aunque todavía nos quedaremos ligeramente por encima de lo normal. El litoral mediterráneo será la excepción, con un descenso más suave. No esperéis grandes lluvias, pero sí algo de inestabilidad en el oeste. Por fin podréis ventilar bien las casas, dormir con las ventanas abiertas y disfrutar de ese otoño andaluz que tanto echábamos de menos. Si queréis saber si el tiempo acompaña para vuestras actividades al aire libre, echad un vistazo a nuestra herramienta para decidir si hacer deporte, que os ayudará a planificar vuestras salidas con las condiciones más favorables. Ánimo, que el calor intenso tiene los días contados.